Los espejos dorados multiplican la luz y aportan calidez a cualquier pared. La mayoría son grandes, con marcos de metal o tablero con acabado madera, y casi todos llevan el marco en tono dorado.
Cómo elegir un espejo dorado
- El tamaño: las medidas más habituales van de 90 a 160 cm de alto y de 60 a 90 cm de ancho, con unos 6 cm de grosor. Un formato grande funciona como punto focal en una pared vacía, mientras que uno más contenido acompaña a otros elementos sin restarles protagonismo.
- La forma: los modelos redondos suavizan las líneas rectas del mobiliario y rompen la rigidez de una composición; los ovalados alargan visualmente la pared donde se cuelgan.
- El material del marco: el metal ofrece perfiles finos y resistentes, propios de estilos modernos y minimalistas; el tablero con acabado madera aporta mayor presencia visual y textura al conjunto.
- El color: casi todos llevan el marco en dorado, que refleja la luz con un tono cálido. Algunos modelos están disponibles en plata, un acabado que devuelve una luminosidad más fría.
Espejos dorados por material
| Material | Qué aporta | Ideal para |
|---|
| Metal | Perfiles finos y resistentes | Ambientes modernos y minimalistas |
| Tablero con acabado madera | Textura y mayor presencia visual | Paredes que necesitan un marco con peso decorativo |
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un marco de metal y uno de tablero con acabado madera?
El metal permite crear perfiles más finos y ligeros, mientras que el tablero con acabado madera da al marco un grosor y una textura más marcados.
¿Un espejo redondo o uno ovalado?
El redondo rompe las líneas rectas de los muebles cercanos; el ovalado estira la perspectiva de la pared en la que se coloca.
¿Por qué elegir un marco dorado frente a uno plateado?
El dorado devuelve una luz cálida, mientras que la plata proyecta un reflejo más frío.
¿Qué grosor tienen estos espejos?
La mayoría mide unos 6 cm de fondo, lo que permite fijarlos a la pared sin que sobresalgan demasiado.